viernes, 22 de enero de 2016

FABRICANDO UNA ROCA EN EL LABORATORIO

En esta ocasión trataremos de imitar el proceso de sedimentación y la formación de una roca típica como es el conglomerado. Para ello los alumnos traerán distintos tipos de materiales que encuentren en el campo o el parque, tales como arena y grava de distinto tamaño y forma. Una vez en el laboratorio, utilizaremos vasos de plástico o de yogur para ir vertiendo estos materiales junto con agua y un poco de yeso o escayola. Lo dejaremos secar varios días y finalmente recortaremos el vaso con unas tijeras para obtener la roca. El vaso representa la cuenca sedimentaria, el agua procedería de escorrentía y arrastraría sales disueltas que precipitan en la cuenca (el yeso). El paso del tiempo y la diagénesis daría lugar finalmente a una roca más o menos compacta, en la que todavía se distinguirán los clastos o fragmentos de otras rocas, arrastrados por la erosión. Además de entender el proceso de erosión-transporte-sedimentación y diagénesis, podemos también trabajar otros aspectos interesantes, como por ejemplo: a) Según la forma más o menos redondeada de los clastos, podemos preguntarnos si los fragmentos han sido transportados lejos o no desde un área fuente próxima; b) si añadimos los materiales uno a uno y formamos capas alternantes podríamos relacionar estas capas con las condiciones climáticas de la cuenca sedimentaria: predominarán capas blancas de yesos en épocas áridas, con gran evaporación; y cuando aparezcan capas de materiales gruesos se deberá a una gran energía de arrastre por lluvias torrenciales, etc. Cada grupo podría reconstruir el paleoclima de su cuenca sedimentaria y esquematizar en el cuaderno una columna estratigráfica. Las posibilidades son casi infinitas...

Un instante...

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